¡El Despertar!

Mucho se habla de «El Despertar», pero ¿todos tienen claro en qué consiste?

«El Despertar de la Consciencia» es un PROCESO de aprendizaje y autoconocimiento que consiste en reconocer nuestra propia ignorancia y aceptar con humildad que nuestros pensamientos son tan solo «puntos de vistas más»… no son la verdad.

Es un proceso de transformación interior que se vive en presente conscientemente, comprendiendo que el pasado y futuro solo existen en nuestra mente, dándonos cuenta de que hemos de vivir una “experiencia humana” en el aquí y ahora, sin miedos, con confianza, consciencia y amor.

Una de las características de las personas «despiertas» es que proyectan COHERENCIA entre lo que predican y cómo se comportan en su vida cotidiana.

Uno no está más «despierto» porque lo diga, se identifique con libros que ha leído o cursos que ha realizado, o se lo crea, sino porque lo que ha aprendido lo integra en su SER y se transmite en su conducta. Esas personas viven en equilibrio y consciencia… sabiendo SER y ESTAR en cada momento y escenario, sin disonancias ni creencias obsesivas. Sin necesidad de dogmatizar o convencer a nadie y respetando diferentes opiniones y puntos de vistas sin juzgar, aunque no compartan los mismos.

Normalmente, aquellos que tanto hablan y repiten a los demás que han de «despertar», no son conscientes del sueño tan profundo en el que están sumidos. Ni siquiera se dan cuenta de que cuanto más se esfuercen en «despertar» más dormidos se encontrarán. Su «pseudo» despertar les lleva sonámbulos por su existencia, que es la forma más intensa de estar dormidos. Creo que cada persona va «despertando» a su propio ritmo.

Ni mejor ni peor, en nuestro momento consciencial, todos estamos en el camino… en el «DO».

Pero si intentamos precipitar nuestro proceso y tomar atajos absurdos, solo conseguiremos engañarnos a nosotros mismos y quedar ante los demás como personas obsesivas, incongruentes y disonantes.

Si eludimos, precipitamos o nos «saltamos» procesos y ritmos vitales para nuestro crecimiento, estaremos yendo contra la propia naturaleza del desarrollo personal.
Cada uno a su ritmo y según los propios dones, capacidades o habilidades…
Con paciencia, sin prisas. Cambiar o acelerar pasos necesarios para la evolución por falsos «atajos», pueden llevarnos a la desilusión, la desesperación y la frustración.

Todo en la naturaleza tiene su maduración, su procedimiento, ritmo y tiempos.
Ningún gusano llega a ser una mariposa sin antes haber hecho el capullo. (Puede que alguien vea doble sentido, jeje)

Nadie despierta cuando quiere, sino cuando deja de estar dormido.

Así de simple… o no.

– CapitánPeri –